3 errores habituales en tus proyectos

Existen muchos y variados tipos de proyectos, desde aquellos puramente laborales o profesionales, hasta otros de tipo personal o vital. Para todos ellos estos errores que vamos a destacar pueden ser aplicables, siendo especialmente determinantes para aquellos que se enmarcan dentro del ámbito laboral por la connotación económica que a menudo llevan implícita.

2+1 errores en tus proyectos

Repasemos los principales errores por tipos de proyectos que vemos a nuestro alrededor diariamente y que deberíamos tratar de minimizar desde hoy mismo.

1. Objetivos no cuantificables

Este es uno de los principales errores con los que nos encontramos en muchos de los proyectos de hoy en día, especialmente en el caso de emprendedores o personas que quieran llevar a la realidad una idea de negocio.

La falta de información o de experiencia previa hace que sea complicado cuantificar la evolución deseable o bien necesaria de la empresa en términos de ventas, crecimiento, margen, contactos, colaboradores y un etcétera tan largo como complejo sea el proyecto.

Y es que existen muchos tipos de proyectos posibles, pero para todos ellos saber poner fechas, números, objetivos tangibles y cifras sobre las que valorar cualquier acción o la simple evolución temporal resulta esencial para el propio éxito del proyecto.

Este apartado incumbe, además, a los proyectos futuros, pues de la correcta lectura e interpretación de los datos que aporta un proyecto presente o pasado, se pueden hacer estimaciones o proyecciones para futuros casos que guarden cierta similitud o esté orientados a un público objetivos que se aproxime en comportamiento, hábitos de uso o demás indicadores de nuevo medibles y cuantificables a los que se oriente el proyecto

2. Exceso de protagonismo

De nuevo, el emprendedor o persona que promueve un proyecto suele querer hacer más de lo que debería, tanto por disponibilidad global de tiempo como por nivel técnico del que dispone. Es evidente que un emprendedor quiere llevar el mayor control posible sobre lo que rodea su trabajo, idea o proyecto, y es por ello que suele asignarse tareas que debieran realizar otras personas en aras de una mayor productividad global.

Confiar en el equipo y saber delegar son muestras de madurez empresarial que deben irse trabajando paulatinamente para conseguir un equipo integrado o una red de colaboradores de confianza y eficientes.

3. Perfeccionismo

Este viene muy relacionado con el concepto anterior.

Y es que el perfeccionismo también suele ser otro hándicap en este tipo de proyectos, ya que retrasa la entrega final del proyecto continuamente, sin advertir que las demoras o aplazamientos hacen que pierda profesionalidad todo el trabajo realizado anteriormente.

El cliente, proveedor, partner o cualquier stakeholder interesado deseará ver que se cumplen los plazos establecidos en la fase de planificación inicial del proyecto, y a menudo cumplir con ellos significa rebajar el deseo de perfección que sobrevuela a muchos emprendedores o empleados. Esta situación es especialmente remarcable en empresas que todavía no están consolidadas, donde a menudo el tiempo es más importante que la perfección, y encontrar la ratio ideal calidad/tiempo es la clave de su posible éxito futuro.

Ya habrá tiempo de ser perfeccionista y plantear plazos más acordes a este nivel de detalle sin dejar de ser competitivos en precio por ello. Siempre habrá una empresa que lo haga más rápido, y seguramente otras muchas que lo hagan mejor, pero en muchos tipos de proyectos se mezclan otros inputs como la personalización, confianza o proximidad, además de buscar el óptimo en calidad/tiempo como exponíamos recientemente, y no en maximizar una de las variables por separado.

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